Dólar llega al máximo de Bs 12, 64 y el BCB busca frenar la escalada

El dólar flexible llegó a su punto más alto y obligó al Banco Central de Bolivia (BCB) a mover sus fichas. Hoy miércoles 9 de septiembre, la divisa estadounidense se cotiza en Bs 12,64 para la venta, el mayor valor desde que comenzó el nuevo régimen cambiario a fines de junio. Hasta ahora, el Gobierno había explicado que las variaciones eran parte de la transición y estaban dentro de los márgenes previstos.
Pero horas después de alcanzar ese máximo, el BCB anunció dos decisiones: suspender temporalmente nuevas compras de dólares y crear una Reserva Monetaria Restringida para retirar parte de los bolivianos disponibles en la banca. ¿Cómo funciona? Los bancos deberán inmovilizar durante 180 días el 3% de determinados depósitos en moneda nacional. Al haber menos bolivianos disponibles, disminuye el dinero que puede ir a buscar dólares.
El objetivo es bajar la presión cambiaria y contener la inflación. El ministro de Economía, Christian Morales, identificó dos factores detrás del alza: la liquidez existente en la banca y un componente especulativo. El Gobierno espera que las medidas estabilicen y bajen la cotización. “Lo primero que tenemos que hacer es que el tipo de cambio se estabilice y que vaya en contrasentido”, afirmó Morales.
El BCB también suspendió sus compras porque, según un informe oficial, dispone de más de $us 1.000 millones en reservas líquidas. Una señal distinta apareció fuera del circuito oficial. Mientras el dólar del BCB marca Bs 12,64 para la venta, algunas referencias del mercado paralelo y plataformas digitales lo ubicaban alrededor de Bs 12,35. La diferencia refleja una brecha negativa cercana al 2,3% respecto a la cotización oficial.
El problema para las empresas es que las fluctuaciones no siempre se trasladan igual a sus costos. Helen Rivero, representante de las micro y pequeñas empresas, afirma que el 95% de los insumos del sector es importado: cuando el dólar sube, los proveedores ajustan precios; cuando baja, asegura, esos precios no retroceden. “Ellos no lo bajan, mantienen el precio”, explicó. Según la dirigente, hay unidades productivas con dificultades para operar y el sector reclama una cotización estable para planificar costos.
El economista Fernando Romero considera que retirar liquidez puede ayudar a moderar el dólar y la inflación, pero advierte un efecto contrario: con menos dinero disponible, el crédito puede encarecerse. Los recursos inmovilizados durante 180 días tampoco recibirán remuneración. Gonzalo Chávez añade otro riesgo: una política demasiado contractiva puede enfriar no solo los precios, sino también la economía.
“La aspiradora monetaria no distingue entre inflación y actividad económica”, resume. El BCB intenta frenar una presión ya trasladada a precios y costos. El desafío será estabilizar el dólar sin restringir el crédito ni debilitar la actividad productiva.