Del bosque al negocio global de capturar carbono

La madera abrió el camino para construir una industria propia Exomad comenzó en 2011 comercializando en el exterior productos forestales fabricados por otras industrias. Un año después exploró el mercado chino y encontró una idea que marcaría su ruta: entender qué demandaba el mundo y desarrollar desde Bolivia la capacidad para producirlo. La primera fábrica de laminación llegó en 2013. Desde entonces, la empresa amplió el valor obtenido de la madera: aserrados, láminas de hasta 0,5 milímetros, pisos, muebles, partes y piezas para instrumentos musicales y guitarras terminadas.
Hoy exporta regularmente a más de 22 países y cuenta con certificación de cadena de custodia FSC. Se mejora la producción agrícola Pero el crecimiento industrial dejó un problema: más de la mitad del volumen de un tronco puede convertirse en residuo durante su procesamiento. Lo que durante años terminaba acumulado o quemado comenzó a ser visto como materia prima. De allí nació Exomad Green. La empresa transforma esos residuos forestales en biochar mediante pirólisis, un proceso a altas temperaturas y sin oxígeno.
El resultado es un carbón vegetal capaz de almacenar carbono de forma estable . Ese mismo material vuelve al campo como mejorador de suelo y es entregado a productores de las zonas donde opera. Nasdaq destaca los Certificados de Eliminación de CO₂ que alcanza Exomad Green La captura de carbono abrió también una fuente de ingresos internacionales . Las remociones se comercializan en el mercado global bajo estándares de certificación y auditoría.
Exomad Green reporta más de 430.000 toneladas entregadas de captura de CO2 . Su desarrollo alcanzó además una vitrina poco habitual para una compañía boliviana: la Bolsa de Valores de Nueva York reconoció a la empresa por sus hitos y liderazgo en esta industria. Quince años después, el recorrido puede leerse dentro del mismo árbol: primero madera, después productos con mayor transformación y finalmente residuos convertidos en biochar.
Lo que antes terminaba la cadena ahora abre otra: capturar carbono también genera valor .