El Gobierno abre la billetera hasta Bs 6.000 millones para pagar el subsidio a los combustibles

El Gobierno volvió a abrir la llave de recursos públicos para sostener el mercado interno de combustibles. Mediante el Decreto Supremo 5705, promulgado el 14 de septiembre, elevó de Bs 2.000 millones a Bs 6.000 millones el monto de recursos que el Tesoro General de la Nación (TGN) puede asignar a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) para cubrir el diferencial generado por la importación de petróleo crudo y su precio interno.
La nueva disposición triplica el límite financiero autorizado apenas semanas antes, cuando el Decreto Supremo 5683, del 27 de agosto, había elevado ese techo de Bs 1.000 millones a Bs 2.000 millones. El mecanismo busca compensar la diferencia entre los costos asociados a la importación del crudo y el precio preterminal o precio de paridad de importación utilizado para determinar los valores internos de los derivados del petróleo.
El decreto señala que la ampliación responde a la necesidad de mantener las medidas de estabilización de los precios de los productos derivados del petróleo y contar con fondos suficientes para garantizar el abastecimiento de combustibles en todo el territorio nacional. Un respaldo fiscal que crece La evolución de los límites autorizados muestra la magnitud del cambio.En julio, el Decreto Supremo 5652 había establecido un monto de hasta Bs 1.
000 millones para que el TGN asignara recursos a YPFB con el objetivo de cubrir el diferencial asociado a la importación del crudo. En agosto, ese límite subió a Bs 2.000 millones. Ahora, con el DS 5705, el techo alcanza Bs 6.000 millones. En términos nominales, el límite autorizado pasó a ser seis veces mayor que el establecido en julio. Sin embargo, hay una precisión importante: los Bs 6.000 millones no significan que ese monto ya haya sido desembolsado .
El decreto establece que se trata de recursos “de hasta” ese nivel y señala que su asignación dependerá de la disponibilidad financiera del TGN y de la remisión de información sobre el uso y destino de los fondos. El Estado sostiene el precio interno La nueva disposición confirma que el esquema de precios de los combustibles continúa dependiendo de un mecanismo de compensación estatal frente a los costos de importación.
El Gobierno justifica la medida dentro de su política nacional de hidrocarburos y de la ampliación del periodo transitorio para los precios de los productos derivados del petróleo y del crudo. Esto implica que, mientras el costo de abastecerse del mercado externo presiona sobre las cuentas de YPFB, el Estado habilita mayores recursos fiscales para evitar que toda esa diferencia se traslade inmediatamente al precio interno.
El problema, por tanto, no se limita a garantizar la llegada de combustibles al país. También supone sostener financieramente la diferencia entre el costo de importación y el precio reconocido dentro del mercado boliviano. Más recursos, pero también mayor presión sobre el TGN La ampliación hasta Bs 6.000 millones coloca nuevamente al Tesoro en el centro de la política de abastecimiento energético.
El decreto establece que los ministerios de Economía y Finanzas Públicas y de Hidrocarburos y Energías serán responsables de su ejecución y cumplimiento. La medida muestra así una doble estrategia: por un lado, YPFB continúa siendo el instrumento para garantizar el abastecimiento de combustibles; por otro, el TGN aumenta el respaldo financiero disponible para cubrir los costos que el mercado interno no absorbe.
El mecanismo permite financiar el diferencial de costos y sostener temporalmente los precios, pero aumenta la exposición de las cuentas públicas a la evolución de los precios internacionales, al volumen importado y a la disponibilidad de recursos del Tesoro.